Historia

Historia de la geotermia

A comienzos del siglo XIX se instaló una industria química en Italia (en la zona de Larderello). Esta empresa se dedicaba a extraer ácido bórico de las aguas termales que emergían de forma natural o a través de pozos cavados artificialmente (Dickson, M.), a través de la ebullición del líquido. Como combustible se utilizaba madera de los bosques del sector.

Posteriormente en 1827, el fundador de la industria (Francisco Loderdel) ideó un sistema para utilizar el calor de las aguas termales en el proceso de extracción del ácido. Paralelamente se desarrollaron mecanismos de transformación de energía geotérmica en energía mecánica para la elevación de líquidos, en perforaciones o en la industria local de ácido bórico.

img050

En 1904 se lleva a cabo el primer intento de generación de energía eléctrica de origen geotérmico, en Larderello. Tuvo un gran éxito comercial. Ya en 1942 la capacidad instalada era de aproximadamente 128.000 kWe, y después de la Segunda Guerra Mundial muchos países fueron atraídos por la energía geotérmica, pues no requiere ser importada y en muchos casos es la única fuente de energía local. Los países en vías de desarrollo tuvieron un crecimiento notable en cuanto a la capacidad geotérmica instalada. En estos países se aumentó de 75 kWe a 462 kWe, entre 1975 y 1979. Hacia 1984 la capacidad ya alcanzaba los 1495 MWe. Hacia el año 2001 el crecimiento era de casi 150%. En cuanto a los usos no eléctricos de la geotermia, hacia el año 2000 en el mundo existía una capacidad instalada de 15.145 MWt y 199.699 TJ/año de energía utilizada. La distribución de este uso no eléctrico corresponde a bombas de calor (34,80%), baños (26,20%9, calefacción (21,62%), invernaderos (8,22%), acuicultura (3,93%) y procesos industriales (3,13%) (Dickson, M.)

Historia de la geotérmica en Chile

Los comienzos de la geotermia en Chile datan en el año 1908 con la formación de una sociedad privada en Antofagasta para la explotación del Tatio. Hacia 1921, se perforan 2 pozos de entre 70 y 80 metros. Con esto, Chile es considerado de los pioneros en energía geotérmica (Silva, C. 2008). En 1968 se consolida el convenio entre el Gobierno de Chile y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP). Posteriormente en el mismo año se formó el Comité de Aprovechamiento de la Energía Geotérmica, cuya función era ”programar, dirigir y realizar investigaciones y trabajos en las zonas que existan recursos geotérmicos, encaminados a establecer las posibilidades más adecuadas de explotación de los mismos” (Allers, M.). Se dirigen estudios en El Tatio, Puchuldiza, Pampa Lirima y Surire, donde se estudiaba la geología regional, geoquímica, geofísica.

Entre 1969 y 1980 se perforan 13 pozos de producción en El Tatio y 6 en Puchuldiza (de profundidades entre 500 y 1815 metros). En 1982 el comité cesa sus actividades.

Se marca un hito importante en el año 2000 con la promulgación de la Ley de Concesiones Geotérmicas Nº19.657, la cual define el reglamento de concesiones de exploración y explotación. En el año 2008 se promulga la Ley ERNC Nº20.247, la cual obliga a empresas generadoras eléctricas con capacidad instalada de más de 200 MW a comercializar un 10% de energía proveniente de energías renovables no convencionales o de centrales hidroeléctricas con capacidad menor a 40.000 kW, sean propios o contratados. Esta ley es un incentivo para explorar y explotar energía geotérmica. En el año 2010 se crea el Ministerio de Energía tras la promulgación de la ley Nº 20.257, la cual le da autonomía del Ministerio de Minería.

La concesión de energía geotérmica es un derecho que otorga el Estado independiente del dominio de los predios. Existen dos tipos de concesiones:

  • Concesión de exploración: Se da un período de 2 años con derecho a prórroga de 2 años más para fines de exploración del terreno, ya sea a través de métodos químicos o físicos.
  • Concesión de explotación: Es un derecho que el Estado otorga sobre el área de exploración con el fin de explotar el recurso.

Las concesiones se otorgan a través de una licitación entre personas naturales o jurídicas.

Estado del arte de la geotermia