ENERGÍA EOLICA


Las turbinas de viento extraen la energía cinética del flujo de las masas de aire que se desplazan (viento) y convierten en electricidad a través de un rotor aerodinámico conectado por un sistema de transmisión a un generador eléctrico. La turbina estándar de la actualidad tiene tres aspas girando sobre un eje horizontal, a barlovento de la torre, con un generador síncrono o asíncrono conectado a la red. También existen turbinas de aspas dobles y de accionamiento directo (sin caja de cambios).




Figura 4.1.1  Componentes de un generador eólico


La producción de electricidad de una turbina es aproximadamente proporcional al área del rotor, por lo tanto los rotores más grandes (de las torres más altas) utilizan el recurso eólico más eficientemente que muchos de menor tamaño. Las turbinas eólicas más grandes hoy en día son 5-6MW con un diámetro de rotor de hasta 126 metros. Las turbinas se han duplicado en tamaño cada cinco años aproximadamente, pero una desaceleración en este ritmo es probablemente debido a las turbinas cercanas a las costa, dada  las limitaciones de transporte, el peso y la instalación.


La vida útil estimada de un generador eólico es de 20 a 25 años. La expectativa de vida puede prolongar a medida que la tecnología continúe madurando. Sin embargo, debido a la juventud de la industria y la repotenciación de las plantas con la última tecnología de turbinas, pocas turbinas han existido el tiempo suficiente como para poner a prueba esta suposición. Debido a la extensa pruebas y certificación, la confiabilidad de las turbinas de viento (la proporción del tiempo que están técnicamente disponible para la operación) es de alrededor de 99%.


Las mejoras de eficiencia de la tecnología se están llevando a cabo. Aspas y trenes de transmisión mas eficientes, rotores y generadores mas ligeros, y menos componentes se traduce en una producción de electricidad más alta por unidad de materiales que se requieren en el proceso de fabricación. Estas ganancias de eficiencia en cierta medida contra el aumento de los costos de capital asociados con la aumento de los precios de las materias primas (por ejemplo, el cobre y el acero).


En gran medida, la energía eólica de alta mar conduce el desarrollo tecnológico de la energía eólica en general. La mayor parte de la energía eólica marina en la actualidad está instalada en aguas poco profundas. Turbinas flotantes, para el evitar el impacto ambiental en la profundidad, se encuentran en la fase de prueba con prototipos de hasta 2,5MW. Claramente la dificultad y los costos de instalar estas turbinas en alta mar es lo que explica en poco desarrollo de parques eólicos fuera de las costas.