Caso Campanario y las brechas en la regulación

 
 

El año 2011, fue un año distinto a los periodos anteriores. No sólo por el aspecto hidrológico, sino porque sucedió un hecho que no tenia precedentes en el mercado chileno.

La empresa Campanario generación, perteneciente en un 80% al grupo Southern Cross y en un 20% a Gasco, contaba con centrales a diesel que suman en total 240 MW. En el año 2008, firmaron contratos con las distribuidoras SAESA y CGE Generación, a las cuales debía entregarles 850GWh/año y 900GWh/año respectivamente.

No obstante, la empresa optó por un modelo de negocio de alto riesgo, contratando sus centrales, las cuales se caracterizaban por tener altos costos variables y que por ende no eran despachadas por el Centro de Despacho Económico de Carga, debido a su poca eficiencia.

Entre los años 2010-2011, los costos marginales eran inusualmente altos, por lo que Campanario incurrió en grandes pérdidas al comprar energía costosa y venderla a precios de contrato que eran menores, con esto, la empresa más que ser una generadora se convertía en una especie de comercializadora de energía. Esto significó que finalmente la empresa entrara en cesación de pagos, afectando con esto a las demás generadoras del sistema que le vendían energía, poniendo en riesgo la seguridad del sistema y la cadena de pagos. Por lo tanto, fue ella misma la que debió solicitar su quiebra, marcando con esto, el hito de ser la primera compañía generadora de energía en Chile que sufre una situación de estas proporciones.













 

Introducción



Integrantes

María José Carroza

Denisse Salinas


Profesor Externo

Osvín Martinez


Profesor Interno

Hugh Rudnick