MIE-2010

Energía Nuclear en Chile

Magister Ingeniería de la Energía

El crecimiento económico de Chile ha redundado en un importante aumento del consumo energético, sin embargo, el país ha carecido de estrategias públicas y privadas que permitan enfrentar la creciente demanda energética de manera eficiente. En este contexto, la energía nuclear se ha presentado como una posible fuente energética para nuestro país de manera de suplir el creciente consumo energético y disminuir la dependencia de factores climáticos y coyunturas internacionales que pueden afectar el suministro y precios del petróleo, gas, entre otros.

 

La energía nuclear es una opción viable técnicamente, y muy posiblemente a nivel económico, pero solo a largo plazo, porque se requiere una preparación previa a la decisión de iniciar un programa nuclear, de varios años (entre 5 y 8 años), en términos de formación de equipos humanos, regulaciones detalladas sobre seguridad para diseñar, construir y operar instalaciones nucleares de potencia, estudios de sitio, negociación de acuerdos bilaterales para compra de combustible nuclear y disposición de desechos, etc.; Se requiere un sistema eléctrico de mayor tamaño que el actual, que acepte la instalación de unidades de por lo menos 1.000 MW, para ser económicas. Ello no ocurrirá antes de unos 10 años; y se requiere un acuerdo político y de la comunidad sobre la conveniencia de desarrollar este tipo de energía.

 

Sin embargo, hoy no están dadas las condiciones para tal acuerdo, porque los beneficios de la energía nuclear, tanto en términos económicos como de evitar los problemas asociados a instalar miles de MW en nuevas centrales a carbón después del año 2020 (cuando ya no queden recursos hidroeléctricos nuevos), con las limitaciones ambientales que tenemos en Chile, aún no han sido analizadas a nivel público. Por otra parte, las ventajas de la energía nuclear en cuanto a no emitir gases de efecto invernadero aún no han madurado a nivel mundial, y cuando ello ocurra será más fácil abordar proyectos nucleoeléctricos en Chile. Suele decirse que la energía nuclear no emitiría gases de efecto invernadero, y que ahí radicaría su ventaja, pero eso ha sido desmentido por estudios recientes del Oko Institut, de Alemania, y por la Agencia Internacional de Energía de Naciones Unidas. Considerando su ciclo completo de minería del uranio, enriquecimiento, transporte y desmantelamiento, esta opción genera entre 34 y 60 gramos de CO2 por KW/hora producido. Además, por depender de material radiotóxico, el costo económico se mantiene incluso después de clausurar una planta nuclear. Pero el problema de los desechos sigue por 100 mil años más, porque hay que custodiar el confinamiento seguro de la basura radiactiva. O sea, todo el combustible nuclear quemado y los desechos de la planta al desmantelarla. Para dar un orden de magnitud, el combustible quemado se renueva cada 18 a 24 meses en una planta nuclear, y así se convierte en desecho. En el caso de EE.UU, se generan 2 mil toneladas de desechos radiactivos al año.

 

Dentro de los aspectos positivos, es que la energía nuclear es una tecnología conocida, segura si se construye y opera bien (de acuerdo a las normas), costos económicos si se hace a la escala adecuada, costo independiente del precio del petróleo y de otros combustibles fósiles, fuente prácticamente infinita de energía, opera como central de base y con alta confiabilidad, no emite gases costo de efecto invernadero, no emite contaminantes ni satura cuencas; existen suministradores confiables de combustible nuclear.

 

Con respecto a los aspectos negativos, existe una mala percepción pública de la seguridad, a pesar de la buena estadística mundial. Exige mucho cuidado en su manejo para evitar accidentes nucleares. Alta inversión. En el caso de Chile, el tema sísmico y riegos de tsunamis encarece la energía nuclear, pero no la hace infactible. De todas maneras deberá estudiarse cuidadosamente el sitio de instalación de una eventual central nuclear.

 

La sismicidad es un factor gravitante porque constituye riesgo. Japón, por ejemplo, tiene que hacer gastos adicionales, con niveles de inversión propios de un país desarrollado, pero también con una legislación ambiental y de seguridad estrictísimas. También hay otros factores de riesgo, como los geopolíticos, debido a que los materiales nucleares pueden usarse con fines bélicos. Por eso las plantas son custodiadas permanentemente, al igual que el transporte de materiales radiactivos. Cualquier país con centrales nucleares posee un flanco peligrosísimo de seguridad estratégica. Una sola persona en una central nuclear puede desencadenar una tragedia.

 

Efectivamente, el diseño de una central nuclear y la selección de sitios para su construcción, de modo de resistir las aceleraciones horizontales debidas a grandes sismos como los que han ocurrido y seguirán ocurriendo en Chile, es un tema delicado. Pero este problema ha sido solucionado en países con parecida sismicidad, a través de sistemas de amortiguamiento de las masas que oscilan con los sismos. Estos sistemas están generalizándose en el diseño de grandes obras civiles en países con riesgo sísmico. Los casos de Japón, Corea, China e India así lo demuestran. Sí, existe la posibilidad que ello encarezca una alternativa nuclear en Chile a un nivel que no la haga aceptable, lo que deberá estudiarse cuidadosamente en su momento.

 

Por otra parte, en Occidente, la edificación de plantas nucleares va en disminución desde 1989, abriendo oportunidad para las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), que en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), bloque en que Chile quiere integrarse, representan casi al 30 por ciento de la inversión en fuentes energéticas. Actualmente, Finlandia es el único país de la Unión Europea, y también el único del grupo de los desarrollados, que construye un reactor. En Asia, por escasez de recursos naturales energéticos, y porque algunos de esos países, como el caso de Corea del Norte, están con programas de bombas nucleares. Esto causa una grave inestabilidad geopolítica en esa región. Japón y Corea del Sur, luego de la reciente prueba nuclear norcoreana, ya han acudido a Naciones Unidas para denunciar la amenaza.

 

En este momento no hay un aumento mundial en el ritmo de construcción de centrales nucleares. China tiene un programa nuclear importante, así como Corea e India. Pero en Estados Unidos y Europa, con la excepción de Francia (78 % de su energía es de origen nuclear) y de Finlandia, no están promoviendo por el momento su desarrollo. ¿La razón de por qué Occidente, con las excepciones referidas, no aborda programas nucleares importantes? básicamente el problema es de opinión pública y de los gobiernos, no se atreven a jugarse, en tanto no exista el ambiente adecuado. Sin embargo, el problema de la emisión de gases de efecto invernadero a través de combustibles fósiles irá cambiando la conciencia internacional sobre las ventajas de la energía nuclear.

 

En nuestro país, el desarrollo eléctrico está entregado al sector privado, el que construirá centrales nucleares cuando sea económicamente conveniente y existan las regulaciones y la infraestructura humana y física de control adecuadas. Además se requiere de un cierto acuerdo social/político sobre la conveniencia o no de este tipo de energía, desde la óptica ambiental y de seguridad. Al Estado le cabe entonces la responsabilidad de tomar decisiones en estos campos, que representan el entorno mínimo como para que el sector privado estudie la conveniencia económica de esta alternativa.

.